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CÓDIGO MUNICIPAL DE AGUASCALIENTES

PUBLICADO EN EL PERIÓDICO OFICIAL DEL ESTADO DE AGUASCALIENTES DEL 1º DE NOVIEMBRE DE 1998

LIBRO OCTAVO

DE LOS ESPECTÁCULOS TAURINOS Y DEPORTIVOS

TITULO PRIMERO

DE LOS FESTEJOS TAURINOS

CAPITULO PRIMERO

DE LAS DISPOSICIONES GENERALES

ARTÍCULO 1261. - El presente Título es de orden e interés público y tiene por objeto de determinar reglas y mecanismos claros que fomenten la celebración de espectáculos taurinos y que permitan garantizar que con motivo de su desarrollo no se altere la seguridad u orden públicos, ni se ponga en riesgo innecesario la integridad de los participantes y de los asistentes.

ARTÍCULO 1262.. - Para efectos del presente ordenamiento se entenderá por:

I. Ayuntamiento: El H. Ayuntamiento del Municipio de Aguascalientes;
II. Municipio: Las Dependencias de la Administración Pública Municipal de Aguascalientes;
III. Dirección: La Dirección General de Gobierno;
IV. Espectadores: Los asistentes a los espectáculos taurinos;
V. Empresa: La persona física o moral que obtenga permiso del Municipio y la que presente aviso para celebración de espectáculos públicos en los términos del presente Libro;
VI. Ganadero: El criador de las reses de lidia registrado ante la Asociación Nacional de Criadores de Toros de Lidia;
VII. Matador: El lidiador de toros que lidia las reses a pie;
VIII. Novillero: El lidiador de novillos que lidia las reses a pie;
IX. Rejoneadores: Los matadores de toros o novilleros que lidian las reses a caballo;
X. Forcados: Tipo de lidiadores que, a la usanza portuguesa, reciben al toro y lo dominan con sus propios cuerpos;
XI. Cabo: El Representante o Jefe de los forcados;
XII. Subalternos: Tipo de lidiador que auxilia a los matadores y novilleros durante el desempeño de la lidia, denominados picadores, banderilleros, y puntilleros;
XIII. Monosabios: Los dependientes de la empresa encargados de auxiliar con el aseo y acondicionamiento del redondel;
XIV. Torilero: Persona del servicio de plaza encargada del manejo, seguridad y buenas condiciones generales de las reses en los toriles;
XV. Cuadra: El conjunto de caballos destinados para la suerte de varas en un festejo taurino;
XVI. Avíos: Conjunto de utensilios, instrumentos y equipamiento pertenecientes al lidiador y necesarios para la lidia y muerte de una res;
XVII. Redondel o Ruedo: El área destinada para el desarrollo de la lidia;
XVIII. Toriles o Chiqueros: Las áreas destinadas para la estancia de las reses por separado y en el orden que saldrán a lidiarse;
XIX. Cajón de curas: espacio de los corrales de la Plaza destinado para la curación de las reses lidiadas o por lidiarse;
XX. Astas: Los cuernos de una res de lidia;
XXI. Trapío: La estampa, integridad, salud y condiciones generales de la res de lidia;
XXII. Cabestros: Reses que no sean de raza de lidia, adiestradas para facilitar las maniobras de traslado de las de lidia de un corral a otro y de retiro de las reses del ruedo a los corrales;
XXIII. Reservas: Reses destinadas a lidiarse en caso de que por alguna razón de fuerza mayor no pueda lidiarse alguna de las anunciadas;
XXIV. Indulto: Beneficio otorgado por el Juez de Plaza a una res, debido a su extraordinario desempeño dentro de la lidia, por medio del cual se le concede librarle de la muerte;
XXV. Derecho de Apartado: la venta anticipada de localidades para una serie de espectáculos organizados por la misma empresa en una temporada determinada; y
XXVI. Salario Mínimo: El Salario Mínimo General Vigente (S.M.G.V.) en el Estado de Aguascalientes el día que fuera cometida la infracción;

CAPITULO SEGUNDO

DE LA AUTORIDAD

ARTÍCULO 1263. - La aplicación de este capítulo corresponde a la Dirección General de Gobierno Municipal, de conformidad con las atribuciones otorgadas por el mismo ordenamiento y por el Código Municipal. Y contará con las siguientes autoridades en la plaza.
ARTÍCULO 1264. - El Juez de Plaza será la autoridad superior en cada espectáculo taurino y serán sus facultades y obligaciones:

I. Verificar la exactitud de la báscula, de conformidad con las normas establecidas por la Procuraduría Federal del Consumidor;
II. Asistir a la maniobra de pesar los toros;
III. Aprobar junto con los Veterinarios, en acta que se levante, las reses que deban lidiarse;
IV. Presenciar el sorteo y enchiqueramiento, resolviendo cualquier incidente que se presente, aplicando este Código en las disposiciones que le sean afines;
V. Recibir las partes de empresa, ganaderos, matadores y subalternos, y en su caso resolver lo conducente;
VI. Estar en la Plaza con media hora de anticipación, para resolver cualquier problema imprevisto y cerciorarse que todos los servicios estén al corriente;
VII. Dar las órdenes necesarias para el cumplimiento del programa anunciado;
VIII. Imponer las sanciones a que se hagan acreedores los que infrinjan este Código, haciendo las consignaciones respectivas y comunicando sus determinaciones al
Municipio;
IX. Ordenar la suspensión de la corrida, en los casos en que proceda, debiendo preferentemente cuidar los intereses del público;
X. Tendrá a su mando a la Policía destinada al servicio de la Plaza de Toros, sin perjuicio de las facultades propias de su corporación;
XI. Ordenar que se haga saber a los espectadores, las alteraciones que hubiere en el programa anunciado;
XII. Informar por escrito al Municipio del festejo que hubiere presidido; y
XIII. Las que específicamente se señalan en este Código.

ARTÍCULO 1265. - Son obligaciones y facultades del Asesor Técnico:

I. Asistir al peso y reconocimiento de las reses;
II. Asistir al sorteo y enchiqueramiento;
III. Llegar a la Plaza de Toros con media hora de anticipación;
IV. Dirigir, junto con el Juez de Plaza, la parte técnica de la lidia, indicando los cambios de suerte y llamadas de atención;
V. Computar el tiempo para los efectos de la muerte del astado; y
VI. En general de cuidar que en los espectáculos se respeten los principios técnicos del toreo.

ARTÍCULO 1266. - Son obligaciones y facultades del Inspector Autoridad, las siguientes:

I. Asistir al peso y reconocimiento de las reses;
II. Asistir a la prueba de caballos, dando por escrito el resultado del examen, al Juez de Plaza;
III. Cuidar del orden en el callejón;
IV. Cuidar el orden en el patio de cuadrillas, antes y después del espectáculo, no permitiendo bebidas embriagantes en el callejón;
V. Certificará e intervendrá en el sorteo a fin de informar a la autoridad;
VI. Asistir al reconocimiento de las reses después de muertas; y
VII. La que expresamente se le señalen en el cuerpo de este Código.

ARTÍCULO 1267. - El Jefe de Callejón tiene las siguientes atribuciones:

I. Vigilar que se respete el buen orden en el callejón;
II. Ser los intermediarios del Juez de Plaza y hacer cumplir las decisiones que este señale;
III. Vigilar el orden en la lidia; y
IV. Las que expresamente señalen en el cuerpo de este Código.

El ayudante auxiliará al jefe de callejón en el cumplimiento de sus atribuciones.

ARTÍCULO 1268. - Los Médicos Veterinarios tienen las siguientes obligaciones y atribuciones:

I. Examinar los animales destinados a ser lidiados en los festejos taurinos, a efecto de comprobar que llenen los requisitos establecidos en este Código;
II. Presenciar la prueba de caballos, dictando informe al Juez de Plaza;
III. Asistir al enchiqueramiento para verificar si hasta ese momento las reses se encuentran en condiciones de lidiarse;
IV. Practicar después de muertas, el examen de las reses lidiadas, para verificar la edad de las mismas, y si no fueron objeto de alguna alteración artificial en su defensa, o de cualquier tratamiento o maniobra que pudiera haber disminuido su poder o vigor, haciendo constar su opinión por escrito, y en su caso, anexando las astas de los toros despuntados;
V. Informar al Juez de plaza de cualquier deficiencia que advierta, tanto en las reses como en los caballos que deben examinarse; y
VI. Las demás que se mencionan en este ordenamiento.

ARTÍCULO 1269. - El Químico Bacteriólogo ayudará a los Médicos Veterinarios en los exámenes que deben practicarse en los caballos y reses a que se refiere el inciso anterior.

ARTÍCULO 1270. - Para auxiliarlas en el desempeño de las funciones que tienen las autoridades anteriores, se designarán cuatro Inspectores Autoridad Auxiliares.

ARTÍCULO 1271. - El Presidente Municipal dictará las medidas y disposiciones necesarias para el cumplimiento, interpretación o resolución no prevista en este Título.
Asimismo, promoverá a la unificación, coordinación y cooperación de las diferentes asociaciones, agrupaciones o uniones taurinas.
El Municipio nombrará a los Jueces de Plaza y éstos a su vez a los asesores técnicos, estos últimos no necesariamente serán matadores de toros en retiro, pero deberán contar con el conocimiento suficiente a juicio del juez de Plaza.
El Municipio, nombrará al Inspector Autoridad, Jefe de callejón, Médicos Veterinarios, Químicos Bacteriólogos e Inspectores Autoridad Auxiliares.

ARTÍCULO 1272. - El Jefe del Servicio Médico de la Plaza, será designado a propuesta de la Asociación de Matadores de Toros, Novillos y similares, y de la Unión de Picadores y Banderilleros por la Empresa, previa aprobación del Municipio, El Jefe del Servicio Médico de la Plaza, dará parte al Juez de Plaza, de las lesiones que sufra durante el festejo, de cualquier elemento del personal de cuadrilla, empleados de plaza o espectadores, extendiendo el certificado médico relativo, sin perjuicio de dar el aviso que corresponda a otras autoridades.
El Jefe del Servicio Médico, proveerá lo necesario para prestar este servicio, durante el entorilamiento.
El Jefe del Servicio Médico, en caso de lidiadores lesionados será el único facultado para dictaminar si pueden o no continuar en la lidia; asimismo, dictaminará antes y durante la corrida, acerca del estado físico y mental de los lidiadores y cuadrillas, debiendo en todo caso, notificar al Juez de Plaza, sobre la conveniencia de que tome parte o continúe en la lidia.
En las Plazas de segunda categoría, que no cuenten con un local adecuado para enfermería, además de la ambulancia contarán con un mínimo de dos médicos.
La empresa proveerá de todo lo necesario para el buen funcionamiento de los servicios médicos de plaza.

CAPITULO TERCERO

DE LAS CARACTERÍSTICAS DE LAS PLAZAS DE TOROS

ARTÍCULO 1273 .- Las plazas de toros que se exploten en el Municipio de Aguascalientes, podrán ser de dos categorías:

I. De primera, aquéllas cuyo cupo será de siete mil o más espectadores, y
II. Las de segunda, las que tengan menos capacidad.

El aforo lo determinará la autoridad municipal.

ARTÍCULO 1274. - Las plazas de toros llenarán los siguientes requisitos:

I. Las puertas de entrada serán amplias y en número suficiente para evitar aglomeraciones, dispuestas en tal forma que permitan el acceso fácilmente. Las escaleras que conduzcan a las localidades serán convenientemente distribuidas para favorecer la pronta ocupación o abandono de los tendidos.
II. Los asientos en los tendidos tendrán la suficiente amplitud para que se instalen cómodamente los espectadores.
III. En las localidades numeradas la anchura de los asientos debe ser de 50 centímetros como mínimo.
IV. Los redondeles tendrán un diámetro por lo menos de 35 metros en las plazas de primera categoría, en las de segunda ésta puede reducirse a 30 metros y estarán circundados por una barrera de madera, pintada de color rojo oscuro y de una altura variable entre 1.30 metros y 1.40 metros, la barrera deberá tener un estribo interior y otro exterior, a una altura variable de 20 a 30 centímetros del piso, según la altura de la misma y con una huella de 15 centímetros. El estribo de la parte exterior, estará pintado de blanco, con objeto de que los lidiadores puedan distinguirlo fácilmente. La barrera contará con cuatro burladeros con tronera al callejón y su distribución será simétrica; tendrá las orillas pintadas de blanco y, además, un círculo al centro, del mismo color, que los haga fácilmente visibles. En la construcción de barreras, puertas, burladeros de los corrales y ruedos, se emplearán solamente madera de 5 centímetros de espesor como mínimo, en las plazas de primera categoría. En las de segunda se puede usar madera de 3 centímetros de espesor.
V. Antes de empezar la función, será regado el redondel de la plaza, haciendo desaparecer las desigualdades que puedan perjudicar a los lidiadores, así como también al mediar la corrida, si el espada director de la lidia lo considera necesario. Inmediatamente después a ese hecho se trazarán en el piso del redondel, con pintura de color adecuado, dos circunferencias concéntricas, con una distancia desde el estribo de la barrera, la primera de cinco metros y la segunda de siete. De la primera no podrán avanzar los picadores al situarse para la suerte de varas, y la segunda no rebasará la res al ser colocada para ella. Se lleve o no a efecto el segundo riego, se procederá por dependientes de la empresa a restablecer los círculos determinados en el párrafo anterior en aquellos puntos donde por incidencias de la lidia hubiesen desaparecido.
VI. El callejón tendrá 1.50 metros de ancho como mínimo y 2.00 metros como máximo; estará provisto de burladeros en número suficiente para alojar a las personas autorizadas que tengan acceso al mismo. Contará con tomas de agua para facilitar el riego del redondel.
VII. Los corrales para los toros serán suficientemente amplios, seguros, con dotación de burladeros y un buen desagüe para evitar el encharcamiento del agua en perjuicio de los toros. Los corrales tendrán comunicación con la vía pública, para la fácil introducción de las animales y, además, comunicación directa con la corraleta de los chiqueros para la faena de enchiqueramientos. Los corrales deberán contar con mirillas, para que el público pueda observar las condiciones de los toros. Asimismo deberán contar con cobertizos, comederos y abrevaderos. En toda plaza de toros que esté catalogada como de primera, deberá contar dentro de sus instalaciones, con una báscula para verificar el peso de los toros en pie.

En las plazas de toros, habrá un lugar preferente, destinado a las autoridades y éstas tendrán a su disposición un equipo de sonido de calidad adecuada. En las plazas de primera categoría, el palco de la autoridad deberá estar comunicado con un teléfono al callejón, con el inspector autoridad.

ARTICULO 1275. - Las plazas de primera categoría, contarán por lo menos con ocho toriles, uno de ellos destinarse a cajón de curas y para embolar o mermar, si fuera necesario, las defensas de las reses, y las de segunda con ocho. Los toriles serán de mampostería y estarán distribuidos en líneas paralelas a una frente el otro, formando un callejón:

I. El toril tendrá las dimensiones convenientes para que el toro pueda moverse;
II. En las plazas de primera, los toriles tendrán dos puertas hacia el ruedo, una que comunique con el callejón y otro con el corral de cabestros; y
III. El sistema de puertas, callejones y corraletas, deberán llenar dos fines primordiales; seguridad absoluta para los que realizan esa faena y facilidad para su ejecución, con el menor número de molestias para los toros; con tal fin, las puertas de los chiqueros corresponderán en sus dimensiones a la anchura del pasillo, con el objeto de que al abrirse comunique con el lugar que sea necesario.

ARTÍCULO 1276. - Toda plaza de toros, tendrá un lugar destinado a enfermería:

I. Constará de instalaciones que garanticen las mejores condiciones de amplitud e higiene;
II. Su lugar de instalación será el más apropiado para el objeto;
III. Estarán amuebladas, equipadas y provistas de todo lo necesario para proporcionar los primeros auxilios médicos, y
IV. Contará con los servicios de una ambulancia, bajo las órdenes del Jefe del Servicio Médico, debiendo estar ésta con media hora de anticipación al inicio de la corrida.

ARTÍCULO 1277. - En todas las plazas de toros, habrá un lugar exclusivamente destinado a destazar, sangrar, eviscerar y extraer la sangre residual a los animales muertos en la corrida. Será un área amplia, bien ventilada, que reúna todas las condiciones de higiene, con agua en abundancia, drenaje y con el conveniente equipo para manejo de la carne. Asimismo, deberá contar con un depósito de aserrín y arenero.

ARTÍCULO 1278. - Las plazas de toros, deberán tener instalaciones sanitarias separadas y en número suficiente para damas y caballeros claramente marcadas, de conformidad con lo establecido en este Código.

ARTÍCULO 1279. - Habrá suficiente número de taquillas o expendios de boletos, en donde en letreros bien visibles, se indicará qué clase de localidades se expenden.

ARTÍCULO 1280. - Las plazas de toros, quedarán sujetas por lo que se refiere a sus condiciones de seguridad y buen aspecto, a la estricta vigilancia de las Secretarías de Desarrollo Urbano y Ecología.

CAPITULO CUARTO

DE LAS CLASES DE ESPECTÁCULOS TAURINOS Y DE LOS REQUISITOS PARA SU ORGANIZACIÓN Y CELEBRACIÓN

ARTÍCULO 1281. - El espectáculo taurino será de tres categorías:

I. Corridas de toros;
II. Novilladas; y
III. Festivales taurinos.

Las corridas podrán ser formales o mixtas. Las novilladas con picadores o sin ellos. Las empresas tendrán obligación de anunciar con toda claridad diez días antes de la corrida, nombre de la empresa, divisa, peso y edad de los animales, así como la categoría a que cada espectáculo pertenezca.

ARTICULO 1282. - Los actuantes en las diferentes categorías serán las siguientes calidades:

I. Matador de toros, de a pie, o de a caballo;
II. Matador de novillos de a pie, o de a caballo;
III. Picadores;
IV. Banderilleros;
V. Puntilleros;
VI. Forcados; y
VII. Toreros cómicos.

ARTÍCULO 1283. - En los espectáculos taurinos, en ningún caso podrán variarse las siguientes reglas generales:

I. Nunca se lidiarán menos de cuatro reses, salvo festivales taurinos;
II. Se prohíbe la lidia de reses hembras o machos castrados, ni alterando la condición natural del animal, en las plazas de primera o segunda categoría a menos que se trate de festivales y lo autorice expresamente el Municipio;
III. La suerte de varas sólo podrá suprimirse en novilladas o festivales, previo permiso del Municipio. Se anunciará claramente en el Programa del festejo, que es Sin Picadores;
IV. Cuando actúen rejoneadores, éstos inician el espectáculo o lo cerraran según acuerdo de los alternantes a pie. Si el rejoneador actúa en dos ocasiones, la segunda podrá ser al final del festejo. Después de las participaciones de los rejoneadores, se compactará el piso del ruedo;
V. Sólo en los festivales se permitirá que se alteren las reglas de antigüedad para diestros;
VI. En las plazas de primera categoría y tratándose de corridas de toros y novilladas, el despeje lo hará por lo menos un alguacil, que vestirá a la usanza tradicional española o charra mexicana; y
VII. En toda corrida, novillada o festival taurino, la empresa a su costa pondrá una banda de música que amenice el espectáculo, debiendo iniciar sus audiciones cuando menos una hora antes de principiar el festejo. Las intervenciones de la Banda Municipal, serán a juicio del Juez de Plaza, y de acuerdo con la calidad de la faena, podrá autorizar al director de la Banda, la ejecución musical, debiendo cesar en forma definitiva cuando el matador se perfile para la suerte suprema. Queda terminantemente prohibido a los diestros actuantes pedir motu propio, el que la banda municipal acompañe con música sus actuaciones en el ruedo.

Al diestro que no respete la prohibición señalada en el párrafo que antecede, se le aplicará, a juicio del Juez de Plaza las sanciones previstas en el presente Código.

ARTÍCULO 1284. - Será preciso dar aviso oportuno al Municipio de la organización de cualquier festejo taurino, para obtener la licencia respectiva. Bajo la jurisdicción y competencia de estas autoridades quedan estos festejos para los efectos de este Código, y en ellos estarán presentes siempre las autoridades que se designen de acuerdo con las categorías de las plazas, salvo en el caso de excepción que expresamente acuerde el Municipio.

ARTÍCULO 1285. - Además, la empresa deberá formular con quince días de anticipación a la fecha en que vaya a iniciarse cualquier actividad, la solicitud respectiva ante el Municipio, acompañado de la siguiente documentación:

I. Dictamen de las condiciones físicas de la plaza, expedido por perito debidamente registrado;
II. Ubicación del lugar donde se pretenda realizar el espectáculo, así como los documentos que acrediten el derecho para utilizarlo;
III. Fecha o fechas en las que se deba realizar el espectáculo;
IV. Precios de entrada que se pretendan cobrar;
V. Copias autorizadas por las respectivas agrupaciones o sindicatos taurinos de cada uno de los contratos que se hayan celebrado con actuantes y ganaderos. Los que posteriormente se celebren también deberán ser presentados oportunamente con la autorización señalada; y
VI. Autorizaciones oficiales de la Secretaría de Gobernación, tratándose de actuantes extranjeros, de cualquier calidad que vayan a participar. Todo cartel deberá estar integrado como mínimo por el 50% de toreros mexicanos.

ARTÍCULO 1286. - La empresa llevará a recontar y resellar el boletaje de cada corrida, a la Secretaría de Finanzas Municipales. La empresa será responsable de la existencia de boletos sin sellar. Queda igualmente bajo su responsabilidad que todo el boletaje autorizado se ponga a la venta del público, existirá en taquilla el día de la lidia, el 20% de boletos numerados y el 40% de entradas generales.
La recaudación de taquilla se estimará en depósito a favor de la Secretaría de Finanzas Municipales, con un interventor que designará ésta última, hasta en tanto se cubran los impuestos municipales, que se hubieran causado, y multas en que hubieren incurrido, la empresa, matadores, personal de cuadrilla y de plaza. A menos que otorguen fianza previa para garantizar las obligaciones a que se refiere este código. Realizados estos pagos, la Secretaría de Finanzas Municipales, hará entrega del resto de lo recaudado a las empresas.

ARTÍCULO 1287. - No podrán las empresas emitir mayor número de boletaje que el que señala el cupo oficial de la plaza. La infracción a este artículo, será sancionado con cancelación de la licencia concedida a las empresas, sin perjuicio de la multa correspondiente.

ARTÍCULO 1288. - En las novilladas o corridas de aficionados, y aún en corridas formales, cuyos productos se destinen a beneficencia pública, mejoras materiales o algún fin que no sea lucrativo, regirá el presente Código pudiendo hacer el Municipio las concesiones que estime prudentes.

ARTÍCULO 1289. - Las empresas tendrán la obligación, tanto en festejos comprendidos en una temporada, para lo cual se haya abierto derecho de apartado o abono, o bien festejos aislados, de enviar al Municipio, con cuatro días de anticipación a la celebración del festejo de que se trate, lo siguiente:

I. Declaración escrita del ganadero;
II. Reseña de las reses a lidiarse, autorizada por el Juez de Plaza y por el Médico Veterinario;
III. Programa de festejos, con el elenco completo de matadores y subalternos;
IV. Contratos respectivos de toreros y ganaderos; y
V. Precio de las localidades.

En caso de fuerza mayor debidamente comprobada por el Municipio, éste podrá autorizar alteraciones al elenco anunciado, al abrirse el derecho de apartado o abono.

ARTÍCULO 1290. - Las empresas siempre que cumplan con las disposiciones contenidas de este Código, gozarán de completa libertad de contratación de todo el personal, caballos, tiro de arrastre y todos los implementos que se utilizan en los festejos taurinos, sin que persona alguna por sí o como representante de una agrupación imponga contratación determinada.

ARTÍCULO 1291. - Queda a cargo de la empresa cuidar que todos los servicios de la plaza se encuentren debidamente instalados, en especial el alumbrado, para que por ninguna causa se suspenda un festejo por falta de iluminación.
La empresa deberá cuidar todos los utensilios que le corresponda proporcionar y que reúnan los requisitos de este Código y las características que el uso y la costumbre han autorizado. Queda a su cargo también, el personal necesario para la celebración del festejo, dentro de la mayor brillantez y el mayor orden.
Las empresas deberán acatar todos los acuerdos y disposiciones que dicten las autoridades encargadas de la aplicación de este Código.

CAPITULO QUINTO

DE DERECHOS Y OBLIGACIONES DE LOS ESPECTADORES

ARTÍCULO 1292. - Los espectadores tienen derecho a:

I. Recibir el espectáculo en su integridad y en los términos que resulten del cartel anunciador del mismo;
II. Ocupar la localidad que les corresponda. A tal fin, por los empleados de la plaza se facilitará el acomodo correcto;
III. En caso de suspensión total o parcial de una temporada o corrida, el espectador tiene derecho a la devolución, por parte de la empresa, de la cantidad que señale el municipio, presentando su derecho de apartado, abonos y boletos respectivos. La que en ningún caso será inferior al costo de la erogación más un veinte por ciento de indemnización. En caso de incumplimiento de los compromisos contraídos al anunciar el elenco del derecho de apartado o abono, la empresa con aprobación del Municipio, devolverá la parte proporcional incumplida;
IV. Igualmente tendrán derecho a la devolución del importe íntegro del boleto y la indemnización a que se refiere la fracción anterior, cuando alguna persona no está conforme con la alteración que sufre un cartel determinado. La devolución se hará a más tardar a partir del día siguiente a la celebración del festejo, entregando el boleto entero sin ninguna mutilación;
V. La devolución del importe del boleto en los casos de suspensión o aplazamiento del espectáculo o de modificación del cartel anunciado. A estos efectos, se entenderá modificado el cartel cuando se produzca la sustitución de alguno o algunos de los espadas anunciados o se sustituya la ganadería o la mitad de las reses anunciadas por las de otra y otras distintas;
VI. La devolución del importe del boleto se iniciará desde el momento de anunciarse la suspensión, aplazamiento o modificación y finalizará cuatro días después del fijado para la celebración del espectáculo o quince minutos antes del inicio del mismo en el caso de modificación. Los plazos indicados se prorrogarán automáticamente si finalizados los mismos hubiese, sin interrupción, espectadores en espera de devolución;
VII. Si el espectáculo se suspendiese, una vez haya salido la primera res al ruedo, por causas no imputables a la empresa, el espectador no tendrá derecho a devolución alguna; y
VIII. Que el espectáculo comience a la hora anunciada. Si se demorase el inicio se anunciará a los asistentes la causa del retraso. Si la demora fuese superior a una hora, se suspenderá el espectáculo y el espectador tendrá derecho a la devolución del importe del boleto.

Los espectadores tienen derecho a presenciar los actos de reconocimiento previstos en el presente título.

ARTÍCULO 1293. - Todos los espectadores permanecerán sentados durante la lidia en sus correspondientes localidades; en los pasillos y escaleras únicamente podrán permanecer los agentes de la autoridad o los empleados de la empresa. Los vendedores no podrán circular durante la lidia.
Los espectadores no podrán acceder a sus localidades ni abandonarlas durante la lidia de cada res.
Queda terminantemente prohibido el lanzamiento de almohadillas o cualquier clase de objetos. Los espectadores que incumplan esta prohibición durante la lidia serán expulsados de las plazas sin perjuicio de la sanción a que hubiere lugar.
Los espectadores que perturben gravemente el desarrollo del espectáculo o causen molestias u ofensas a otros espectadores, autoridades o lidiadores, serán advertidos de su expulsión de la plaza, que se llevará a cabo si persisten en su actitud, o se procederá a la misma si los hechos fuesen graves, sin perjuicio de la sanción a que en su caso fuesen acreedores.
El espectador que durante la permanencia de una res en el ruedo se lance al mismo, será retirado de él por las cuadrillas y puesto a disposición de los agentes de Seguridad Pública Municipal.

ARTICULO 1294. - Las empresas que abran “abono” o derecho de apartado deberán acatar las reglas siguientes:

I. Se concederá preferencia para la adquisición de derechos de apartado, a los tenedores de esa franquicia en la temporada anterior, aún en aquellas corridas que no se den con la empresa oficial;
II. Para poder vender el derecho de apartado o abono deberá anunciarse completo el elenco de matadores de toros, con especificación del número de corridas con que cada uno quede contratado, y las ganaderías contratadas, con especificación del número de encierro que a cada una corresponda, no pudiendo hacerse el anuncio de elementos no contratados, ni a título de Pendientes de Contrato. Los contratos correspondientes al número de encierros anunciados en el derecho de apartado, deberán haber sido celebrados con los ganaderos cuando menos con cuatro meses de anticipación a la venta del derecho de apartado, o en su caso agregar el respectivo apartado, que es aceptado dicho apartado sin saberse el cartel correspondiente. En tanto que los contratos de los actuantes deberán haber sido celebrados cuando menos con treinta días de anticipación a la venta señalada. Lo anterior queda sin efecto cuando se trate de novilladas; y
III. Para garantizar las obligaciones que se contraigan con motivo de la celebración de las corridas de una temporada formal con El Municipio, así como el pago de las multas por violaciones a este Código, la empresa por cada temporada serial de corridas, novilladas o festejos, deberá constituir una fianza, misma que será fijada por el Municipio y a favor de la Secretaría de Finanzas Municipales.

CAPITULO SEXTO

DE LAS RESES DE LIDIA

ARTÍCULO 1295. - Toda res de lidia deberá presentar las condiciones de trapío, salud y sanidad necesarios para la lidia. Asimismo, tener sus astas íntegras sin ostentar defectos de encornadura que resten peligro o trapío.
Todos los requisitos, deberán ser comprobados a la luz del día, por el Juez de Plaza, quien será asesorado por un Médico Veterinario.

ARTÍCULO 1296.- Las reses que se lidien en las corridas de toros, deberán reunir los siguientes requisitos:

I. Haber cumplido cuatro años de edad y no pasar de seis;
II. Pesar como mínimo 435 kilos en pie, a su llegada a la plaza; y
III. Proceder de ganaderías que pertenezcan a la Asociación Nacional de Criadores de Toros de Lidia.

ARTÍCULO 1297. - Las reses para novilladas con picadores, deberán reunir los siguientes requisitos:

I. Haber cumplido tres años de edad y no pasar de cinco; y
II. Pesar como mínimo 335 kilos en pie, a su llegada a la plaza, en las de primera categoría.

ARTÍCULO 1298. - Para las novilladas sin picadores deberán observarse los siguientes requisitos:

I. Las reses podrán ser menores de tres años;
II. Podrán cerrar las puntas de las reses;
III. El límite de peso será abajo del establecido en las novilladas reglamentadas y el mínimo será de 250 kilogramos; y
IV. Los arpones de las banderillas podrán ser hasta de ocho centímetros de longitud.

También a las reses que se utilicen en la suerte de rejonear, podrán serle serradas las puntas de las astas y deberá anunciarse que se trata de reses sin puntas. En los casos en que la autoridad lo permita y previo anuncio, podrá embolarse o enfundarse las astas de las reses.

ARTÍCULO 1299. - En las becerradas, festivales en que los diestros actúen con traje corto y en charlotadas, puede ordenarse que le sean serradas las puntas de las astas a las reses que ofrezcan condiciones de peligro, a juicio del director de la lidia del espectáculo, y previa aprobación de la autoridad.
En ellas no existirán las condiciones que se precisan para ganado de lidia en este Código, pero se cuidará que dichas reses ofrezcan un mínimo de garantía de lucimiento, no permitiendo, por tanto, que se jueguen aquellas que por su insignificancia no lo garanticen.

ARTÍCULO 1300. - Al enviar sus reses el ganadero deberá formular una declaración por escrito, dirigida al Juez de Plaza, donde bajo protesta de decir verdad expresará:

I. La pinta, edad y la afirmación de que las reses no han sido toreadas, que no han sido objeto de manipulaciones o alteraciones que modifiquen sus astas, o disminuyan su poderío y vigor. Cualquier dato falso que contenga esa manifestación, originará la sanción que dicte el juez de plaza, independientemente del delito en que hubiere incurrido;
II. La edad declarada por el ganadero, y las posibles alteraciones o modificaciones artificiales a que se refiere este artículo, serán verificadas por los Veterinarios una vez muerta la res;
III. El nombre con el que será anunciado el animal en el pizarrón antes de salir por la puerta de toriles, y
IV. Además de los requisitos señalados en el presente artículo, el ganadero deberá, al mismo tiempo en que envíe su ganado, presentar una fianza a favor del Municipio, hasta por el monto total del valor del encierro, misma que le será devuelta siempre y cuando el resultado de los exámenes post mortem arroje que los animales sí cumplieron en edad e integridad de astas. En caso contrario se procederá a hacer efectiva dicha fianza en contra del ganadero, independientemente de las sanciones a que sea acreedor.

ARTÍCULO 1301. - Las reses que vayan a lidiarse deberán estar en los corrales de la plaza, cuando menos con cinco días de anticipación a la celebración del espectáculo, y el ganadero y el empresario o empleado de éstos, serán corresponsables de su integridad y sanidad.
La anterior disposición estará sujeta a las condicionantes que pueda autorizar el Municipio en el supuesto caso que por el número de corridas no existan corrales suficientes.

CAPITULO SÉPTIMO

DE LA CUADRA DE CABALLOS

ARTÍCULO 1302. - La cuadra, que será de seis caballos, estará compuesta, en plazas de primera categoría, cuando menos por un caballo por cada toro, cuya lidia se haya anunciado, los que deberán estar en la plaza con una anticipación de treinta horas a la celebración del festejo, no pudiendo ser retirados sino hasta haber terminado éste.

ARTÍCULO 1303. - Los caballos que compongan la cuadra tendrán una alzada mínima de 1.45 metros; presentarán características de fuerza que los haga admisibles y no tendrán enfermedades contagiosas.
La empresa podrá contratar el servicio de caballos, pero siempre será responsable de toda deficiencia en dicho servicio.

ARTÍCULO 1304. - La prueba de caballos se realizará antes de la celebración del sorteo y a ella deberán concurrir todos los picadores que vayan a participar en él o su representante, levantándose acta del resultado de esta prueba que turnará al Juez de Plaza y suscribirán el Inspector Autoridad y los Médicos Veterinarios.
En la prueba de caballos se determinará si éstos ofrecen la necesaria resistencia, están embocados, dan el costado y el paso atrás.
No podrán desecharse caballos que llenen las condiciones establecidas en este artículo, y en cualquier caso prevalecerá el criterio de los Médicos Veterinarios.
Al terminar el festejo, el representante de los picadores, previa unanimidad de los que tomaron parte en él, indicará al Inspector Autoridad y a los Médicos Veterinarios de cuáles caballos se encuentran resabiados como consecuencia de la lidia, y no deben ser utilizados en otro festejo.

ARTÍCULO 1305. - Los caballos que se utilicen en la suerte de varas deberán ser protegidos con un peto, sin que sea permitida otra defensa accesoria.
El peto tendrá un peso máximo de treinta y cinco kilogramos y en su manufactura se usarán materiales penetrables que no sean perjudiciales para el toro, como; el yute, la borra de algodón, la lana, el hule espuma u otras materias similares, autorizados para tal uso, por el Municipio.
El material del peto, además de los requisitos del párrafo anterior, deberá ser resistente para que no penetre el pitón y lesione al caballo.
El estribo derecho de la montadura, deberá estar siempre debidamente forrado a juicio del Juez de Plaza, Médico Veterinario o autoridad de callejón.
Los caballos que resulten con heridas graves a juicio de los Veterinarios, en el curso de la lidia, no podrán continuar participando en ella, atendiéndolos de emergencia los Veterinarios de Plaza, dependientes del Municipio, cuyos emolumentos dependen de ésta misma, acordes a su nombramiento; la empresa proporcionará los materiales de curación para emergencias, los que estarán disponibles desde veinticuatro horas antes del espectáculo, conforme a la solicitud de los Veterinarios. La subsecuente atención será por cuenta del propietario de estos animales, y estarán en libertad de asignar quien los atienda. Los que presenten heridas penetrantes de vientre serán inmediatamente apuntillados por orden de los Veterinarios.

CAPITULO OCTAVO

DE LOS ACTOS PREVIOS A LA LIDIA

ARTÍCULO 1306. - Cuatro horas antes de celebrarse el festejo, el Juez de Plaza procederá a realizar el sorteo de las reses, observando las reglas siguientes:

I. Se formarán los lotes según el número de matadores que actúen;
II. En caso de no ponerse de acuerdo los matadores o sus representantes sobre la formación de los lotes, se sortearán las reses separadamente;
III. Si algún matador o su representante no sorteara por cualquier causa, el lote será el que dejen los otros y si varios están en ese caso, sorteará, por ellos el Juez de Plaza;
IV. La autoridad deberá convocar a la realización de un sorteo en todos los festejos, con excepción de los festivales de aficionados y de los espectáculos cómicos. Cuando se trate de festejos mixtos, se procederá en los términos más semejantes a las reglas anteriores;
V. Los matadores indicarán el orden en que quieran que se corran sus reses, pero una vez acordado, este orden no podrá alterarse;
VI. Las reservas serán sorteadas igualmente a fin de que la suerte decida el orden de su salida a la plaza, el primer espada será el encargado de sacar el papel correspondiente, si la res es de la misma ganadería que se vaya a lidiar, ésta irá en primer lugar;
VII. En los casos en que se lidien reses de diversas procedencias, abrirá y cerrará plaza la perteneciente a la ganadería más antigua; y si solamente se lidia una perteneciente a la ganadería más antigua que el resto de la corrida, esa res abrirá plaza y el espada a quien corresponda, tendrá derecho a escoger el toro que complete su lote.

Cuando se lidien dos reses de ganadería más antigua que las restantes, el primero y el último espada sortearán entre ellos estas reses, e individualmente las de ganadería de menor antigüedad; en caso de lidia de seis u ocho reses de ganaderías diversas, se jugarán por orden de antigüedad. En los casos de excepción y no previstos, la autoridad respectiva resolverá lo conducente; y habrá dos reses de reserva que deberán reunir los requisitos de este Código.
Estas disposiciones se aplicarán a todas las plazas en corridas de toros y en las novilladas que se celebren en plazas de primera categoría; debiendo reunir los novillos de reserva los requisitos señalados en este Ordenamiento.

ARTÍCULO 1307. - Antes de procederse al sorteo, los Veterinarios examinarán minuciosamente las reses, pudiendo desechar cualquiera de ellas que en ese momento no reúnan los requisitos que exige este Código.

ARTÍCULO 1308. - En las plazas de primera categoría, habrá un mínimo de tres cabestros adiestrados, para facilitar las maniobras de traslado de reses de un corral a otro, de enchiqueramiento y de retiro de reses dentro del ruedo. En las plazas de segunda categoría habrá dos cabestros como mínimo.

ARTÍCULO 1309. - En las plazas con cajón de curas deberá estar precintado por la autoridad, a la que recurrirá en los casos en que se necesite su uso para que levante los precintos. La empresa será responsable de cualquier alteración en los mismos.

ARTÍCULO 1310. - El torilero pondrá en el toril el orden de salida que corresponda a cada una de las reses entoriladas. Además, antes de que cada una salga al ruedo, el torilero colocará sobre la puerta de toriles en sitio visible, un pizarrón que deberá contener las siguientes anotaciones: Número, nombre de la res y su peso; en su caso la ganadería de donde procede. El torilero será directamente responsable del cumplimiento de lo ordenado en este artículo.
Durante la faena de entorilamiento no se permitirán personas ajenas a la misma, que puedan entorpecer la acción de enchiqueramiento.

ARTÍCULO 1311. - En caso de que por fuerza mayor comprobada no pueda actuar uno de los diestros anunciados, la empresa dará inmediatamente aviso a la autoridad, al conocer el hecho, para que resuelva lo conducente, de acuerdo a lo establecido en este Código.
Si la causa de fuerza mayor se presentase el mismo día de la corrida, deberá hacerse del conocimiento del Juez de Plaza, quien resolverá lo conducente. En cualquier caso, se usarán los medios de publicidad que señale la autoridad, para dar a conocer al público el cambio que tenga que hacerse con motivo de la no actuación de uno de los diestros anunciados; pero siempre se avisará por medio de pizarrones que se colocarán sobre la taquilla de plaza y de las que existan fuera y pertenezcan a la empresa. La falta de aviso inmediato a que se refiere este artículo o de comprobación de la fuerza mayor o la justificación para no actuar, originará la sanción correspondiente.

ARTÍCULO 1312. - Las puyas que se usen para picar las reses en corrida de toros, tendrán forma de pirámide triangular, cortante y punzante de veintinueve milímetros de extensión en sus aristas y diecisiete milímetros por lado en su base.
Para novillada serán veintiséis milímetros de extensión por quince milímetros de base. El tope será de ochenta milímetros. El vértice de cada ángulo de la puya -de la base al borde del tope- habrá siete milímetros y nueve milímetros, del centro de cada una de las caras de su base al borde del tope también; esto para las corridas de toros y novilladas con la excepción de que para éstas la longitud del tope será de setenta y cinco milímetros. Deberán estar remachadas al casquillo donde entra la vara. Serán rectos. Tendrán casquillo de hierro para fijarlas en las garrochas.
La cruceta medirá seis centímetros por lado. Se podrá autorizar el uso de puyas de veintinueve milímetros en novilladas cuando el tamaño y fuerza del ganado que haya de lidiarse así lo amerite. A juicio del Juez de Plaza. Los topes podrán ser de madera, hierro o aluminio en su base y estarán cubiertos con cordel de cáñamo fuertemente enredado.

ARTÍCULO 1313. - A más tardar, treinta minutos antes de la hora anunciada para el inicio del festejo, las puyas serán presentadas al Jefe de Callejón para ser aprobadas.
Una vez ensambladas las puyas a las garrochas, las revisará con un escantillón, les pondrá enseguida un sello engomado y firmará sobre el mismo. Acto seguido, se colocarán dichas garrochas en el callejón, a la vista del público en el porta-varas que para el efecto la empresa tendrá la obligación de acondicionar.
Las garrochas en las que se fije el casquillo de la puya serán redondas, de madera y con una longitud máxima de dos metros sesenta centímetros, por treinta y cinco milímetros de diámetro.

ARTÍCULO 1314. - Los ganaderos tienen derecho a examinar las puyas con que vayan a ser picadas sus reses y pueden denunciar al Juez de Plaza cualquier anomalía que a este respecto adviertan.

ARTÍCULO 1315. - Las banderillas serán de madera, adornadas con papel o tela y la longitud máxima del palo será de sesenta y ocho centímetros; en su extremo más grueso se fijará el rejoncillo de hierro en forma de arpón, con una longitud de catorce centímetros, de los cuales ocho entrarán en la extremidad del palo y seis quedarán fuera.
Las banderillas podrán contar con un mecanismo que permita el desprendimiento parcial del arpón y el palo.
El zarzo de banderillas en las plazas de primera categoría, deberá contener mínimo cinco partes por cada animal anunciado para lidiarse.
Además de las banderillas ordinarias deberá haber doce pares de banderillas negras, con una longitud en los palos de setenta y ocho centímetros y el arpón tendrá como medida el doble del arpón ordinario.
Queda prohibido el uso simultáneo de los colores verde, blanco y rojo en el adorno de las banderillas.

CAPITULO NOVENO

DEL DESARROLLO DE LA LIDIA

ARTÍCULO 1316. - En punto de la hora anunciada para el inicio del festejo en los programas, el Juez de Plaza dará la orden de que suenen los clarines y timbales y dé principio el festejo. En ese momento suspenderán sus actividades los vendedores en los tendidos, y los alquiladores de cojines, y ni unos ni otros podrán ejercer su comercio sino en el lapso que va del apuntillamiento de un toro al toque que ordene la salida del siguiente.
La empresa y los concesionarios serán directamente responsables del cumplimiento de este artículo.

ARTÍCULO 1317. - Al salir la res del toril, no deberá haber subalterno alguno en el ruedo, ni se llamará su atención, hasta que se haya “enterado”. Queda prohibido hacerla rematar en tablas. Cuando un diestro se vea precisado a saltar la barrera o a ocultarse en el burladero, procurará hacer desaparecer el engaño con toda rapidez, impidiendo en todo momento que el animal se estrelle contra el burladero o la barrera.

ARTÍCULO 1318. - Una vez que el matador haya fijado a la res, a juicio del Juez de Plaza, dará la indicación de que entren al ruedo dos picadores como máximo. La lidia se llevará a cabo siempre de izquierda a derecha, evitando el cruzamiento de los picadores.

ARTÍCULO 1319. - Durante el tercio de varas será permitida la presencia en el ruedo de dos peones, uno que bregue y otro que aguante con el picador; así como la de los matadores alternantes, de los cuales el que está en turno al quite se colocará cerca del piquero y los demás a distancia discreta.

ARTÍCULO 1320. - Para el primer puyazo, el astado deberá ser puesto en suerte, en contra querencia siempre en los tercios y en ningún momento los lidiadores o monosabios se colocarán al lado derecho del caballo, ni avanzarán mas allá del estribo izquierdo.

ARTÍCULO 1321. - El picador insistirá en realizar la suerte tantas veces como sea necesario, pero nunca saldrá mas allá del primer círculo, ni caminará hacia el lado izquierdo, ni cruzará el ruedo por la mitad.
Cuando el astado acuda al cite del picador, se ejecutará la suerte en la forma que aconseja el arte de picar, queda prohibido tapar la salida, insistir en el castigo en los bajos o cualquier otro procedimiento similar. Si el astado deshace la reunión queda prohibido terminantemente y el picador tiene la obligación de echar el caballo atrás, para colocarse nuevamente en suerte.

ARTÍCULO 1322. - Realizado el puyazo, el matador en turno estará inmediatamente al quite, para evitar que el castigo se prolongue innecesariamente al impedir el romaneo; queda igualmente prohibido a los matadores y peones, retener al astado usando el capote, para alargar la duración del puyazo.
Queda prohibido picar después de ordenado el cambio de suerte, debiendo los picadores abandonar el ruedo de la manera más rápida posible.
Queda prohibido a los picadores desmontar en el ruedo por su propia voluntad.

ARTÍCULO 1323. - La res deberá tomar tres puyazos como mínimo y cinco como máximo en caso necesario a petición del matador y a criterio del Juez de Plaza. Si el astado vuelve la cara a los caballos por dos veces y en terrenos distintos, se ordenará que sea sustituido por uno de los de reserva. Si salida la última reserva, ésta y las reses siguientes no cumplen en varas, se les colocarán en número de pares de banderillas negras que ordene el Juez de Plaza.
El Juez de Plaza puede cambiar el tercio de un astado que no haya recibido los tres puyazos cuando considere que con menos ha sido suficientemente castigado. Los matadores en turno pueden pedir del Juez de Plaza que se adelante el cambio de suerte, cuando así lo estime conveniente.

ARTÍCULO 1324. - Después del tercio de varas, queda prohibido a los monosabios entrar al ruedo, salvo en el caso de que acudan a recoger algún diestro herido.

ARTÍCULO 1325. - Los Banderilleros tomarán el turno que entre ellos se haya acordado, y entrarán a la suerte procurando alternar el lado para clavar banderillas. El que hubiere hecho dos salidas en falso, perderá el turno, sustituyéndolo su compañero.
Podrán banderillear los matadores, si así lo desean; y cuando se hagan acompañar de sus alternantes, acordarán entre ellos el turno en que deban hacerlo.
Se colocarán obligatoriamente, tres pares de banderillas. Cuando sea el matador quien las clave, se podrá ampliar el número, previo permiso que recabe del Juez de Plaza. También podrá ampliarse cuando el Juez considere que el astado las requiere y en el caso de las banderillas negras.

ARTÍCULO 1326. - Durante el tercio de banderillas, se permitirá la actuación de dos peones que auxiliarán a los Banderilleros de turno.
En este tercio, la colocación de los matadores deberá ser la siguiente: El matador más antiguo en el ruedo, se colocará atrás del banderillero, y el que siga en antigüedad, detrás del toro. El matador en turno estará en la barrera, para recoger los avíos de matar.

ARTÍCULO 1327. - Queda prohibido quitar las banderillas al toro desde el burladero o callejón, así como a los lidiadores quitar coleando, salvo caso de fuerza mayor.

ARTÍCULO 1328. - Todo animal que se inutilice después de cambiado el tercio de banderillas ya no podrá ser substituido.

ARTÍCULO 1329. - En su primer toro, los matadores tienen la obligación de pedir la venia a la autoridad y de saludarla después de muerto el astado.
Después de la faena de muletas, los diestros estoquearán según lo aconseje el arte de torear y sólo en caso de excepción se permitirá entrar a la media vuelta.

ARTÍCULO 1330. - Queda prohibido a cualquier lidiador, herir a la res a mansalva, en los ijares o en cualquier otra parte, así como ahondar el estoque.
Queda prohibido recurrir al descabello si el toro no está mortalmente herido. A los peones les está prohibido abusar del capote, después de que el matador haya herido al astado.
No se permitirá de ninguna manera la intervención de más de dos peones para auxiliar al matador.

ARTÍCULO 1331. - En caso de que el diestro hiera a la res, antes de los nueve minutos siguientes a la orden de cambio al último tercio se ordenará que se toque el primer aviso, tres minutos después que el matador haya herido por primera vez al astado; el segundo aviso se tocará dos minutos después y transcurridos los dos minutos de éste, se tocará el tercer aviso para que salgan los cabestros y sea retirado al astado a los corrales.
En el entendido que las mulas y los cabestros deberán estar adiestrados, requiriéndose la verificación y aprobación de la autoridad previa a la corrida.

ARTÍCULO 1332. - Cuando la labor del matador provoque la petición de apéndices por parte del público, el Juez de Plaza, para concederlos, se sujetará a las siguientes reglas:

I. Se otorgará una oreja cuando tras de una labor meritoria del matador, una notoria mayoría de los espectadores así lo solicite, ondeando sus pañuelos;
II. Para otorgar la segunda oreja, el Juez tomará en cuenta la calidad de la res lidiada, la buena dirección de la lidia y la brillantez de la faena realizada, tanto con el capote, como con la muleta y estocada;
III. Es facultad del Juez de Plaza, conceder el rabo, cuando lo excepcional de la hazaña lo justifique;
IV. Queda prohibido el otorgar apéndices simbólicos en el caso de toros indultados; y
V. Para conceder la oreja, el Juez agitará un pañuelo blanco; para conceder las dos orejas, dos pañuelos blancos; y uno verde para conceder el rabo, entendiéndose que por la concesión de éste, se otorgan también las orejas, serán éstos los únicos apéndices que podrá otorgar la autoridad quedando prohibida cualquier otra mutilación.

ARTÍCULO 1333. - Cuando una res se haya distinguido por su bravura y nobleza en la lidia, podrá recibir cualquiera de estos homenajes a juicio del Juez de Plaza:

I. Que sus restos sean retirados del ruedo por tiro de mulas, a paso lento;
II. Que se le dé vuelta al ruedo; y
III. Que se le indulte.

Queda a cargo del Juez de Plaza el acordar, en cada caso cuál de estos tres homenajes debe llevarse a cabo, manifestando su decisión por medio de un toque de clarín, dos toques de clarín o un pañuelo blanco respectivamente.

ARTÍCULO 1334. - Queda prohibido al puntillero saltar al ruedo antes de que doble la res, así como apuntillarlo sin que esté debidamente echada. El puntillero es el único autorizado para el corte de apéndices, previa orden del Juez, siendo responsable de cualquier mutilación indebida. En las plazas de primera categoría, el puntillero entregará al Alguacil el o los apéndices, quien representando al Juez de Plaza, los pondrá en manos del matador.

ARTÍCULO 1335. - Queda prohibida la permanencia en el callejón durante la lidia, a toda persona que no se enumere a continuación:

I. Un Inspector Autoridad y el Jefe de callejón, cuatro inspectores auxiliares y dos Veterinarios;
II. Los diestros alternantes, los sobresalientes, los subalternos y los puntilleros que actúen en el festejo;
III. Los apoderados de los diestros actuantes, que permanecerán dentro del burladero de callejón;
IV. Dos mozos de espadas por cada diestro en turno;
V. Tres delegados, uno de la Asociación Nacional de Matadores de Toros y Novillos, otro de la Unión Mexicana de Picadores y Banderilleros y un tercero de la Asociación Nacional de Criadores de Toros de Lidia;
VI. Los monosabios actuantes y encargados de puertas de la barrera;
VII. Los monosabios encargados del zarzo de banderillas;
VIII. Los encargados de los Caballos;
IX. Los Alguaciles;
X. Los Médicos Cirujanos a cuyo cargo esté el Servicio Médico de Plaza;
XI. Los fotógrafos y camarógrafos, previa lista que autorizará la empresa y el Municipio.

El Jefe del Callejón, será directamente responsable del cumplimiento de este artículo. No permitir circular por el callejón, ni recargarse sobre la barrera a personas ajenas a la lidia, durante el tiempo de la misma.

ARTÍCULO 1336. - En las corridas de toros y novilladas con picadores, los lidiadores vestirán el traje de luces. Para la lidia se usarán los avíos que los mismos toreros proporcionen y que deberán ser del uso corriente y admitido por la tradición, sin que se toleren modificaciones, ni en el vestir, no en los utensilios para la lidia, sin previo permiso de la autoridad.

ARTÍCULO 1337. - El matador más antiguo, es el jefe de las cuadrillas, y a su cargo están el orden y la dirección de la lidia. La dirección general de la lidia, encomendada al primer matador, es sin perjuicio de la particular que cada diestro corresponde en su toro.

ARTÍCULO 1338. - Si durante la lidia, alguno de los alternantes, por cualquier causa, no puede continuar en ella, sin haber herido a la res, el más antiguo de los que resten, la lidiará y le dará muerte; corriendo a cargo de los otros diestros, por orden de antigüedad, la lidia y muerte de otra u otras reses, del o de los diestros impedidos. En caso de que hubiera herido a la res, el más antiguo de los alternantes, rematará a esa res y lidiará otra más del lote del impedido.

ARTÍCULO 1339. - Queda prohibido participar en la lidia a cualquier persona no anunciada, sancionándole el Juez de Plaza de acuerdo con este Código
Cualquier espontáneo será acreedor a las multas que señala este Código, independientemente de las infracciones o ilícitos cometidos.

ARTÍCULO 1340. - En plazas de primera categoría, la cuadrilla de cada matador estará compuesta, por lo menos de tres picadores, dos titulares y un suplente, este último saldrá únicamente en caso de urgencia, y tres Banderilleros, excepto en el caso de que el matador no mate más de una res, pues entonces no serán menos de dos y dos.
El personal de cuadrilla no podrá abandonar la plaza, sino hasta que haya sido apuntillada la última res, comprendiéndose en este caso, a los matadores o novilleros, salvo caso de fuerza mayor.
La cuadrilla del matador en turno podrá permanecer en el callejón. Las demás deberán estar en los burladeros del callejón.
A ninguna persona le será permitido sacar el estoque, ahondarlo y herir o molestar al toro, desde el callejón o burladero.

ARTÍCULO 1341. - Previo permiso del Juez de Plaza, podrá obsequiarse una o más reses, las que siempre deberán ser de las reservas de este festejo. Si éstas han salido, sólo se permitirá la lidia de las que llenen los requisitos de este Código, jugándose al final de la lidia ordinaria y respetándose en su lidia los artículos respectivos del mismo.

ARTÍCULO 1342. - Cuando una plaza de primera categoría, anuncie un festejo en el que deba participar un solo matador, será obligatorio que figuren dos sobresalientes. En caso de tratarse de corrida de toros, uno de ellos deberá ser matador de alternativa; en todo caso los novilleros que actúen como sobresalientes, deberán haber actuado en una plaza de primera categoría.
Cuando en el festejo actúen sólo dos matadores, figurará un sobresaliente, que será novillero y que ha de reunir las características señaladas en el párrafo anterior.

ARTÍCULO 1343. - El Juez de Plaza para decidir sobre la suspensión de una corrida por lluvia, deberá oír la opinión del matador más antiguo, quien a su vez consultará el caso con sus alternantes; si los lidiadores no se ponen de acuerdo, será el Juez de Plaza quien resuelva lo conducente.
Si la corrida se suspendiera por cualquier causa, muerto el primer toro, se devolverá la mitad del importe de la entrada; una vez muerto el segundo toro, no habrá lugar a devolución alguna.

ARTÍCULO 1344. - Se prohíbe la realización de colectas en cualquier lugar de la plaza durante la realización de la faena.

ARTÍCULO 1345. - Durante la lidia estará prohibida la venta de cualquier mercancía. Entre una res y otra, será permitida la venta de golosinas y refrescos, los cuales serán servidos en envases reciclables que no sean de vidrio y por ningún motivo se dejará el envase de los mismos a los compradores. Los vendedores únicamente circularán por los pasillos o andadores de la plaza. Se permitirá el alquiler de cojines. Queda prohibido el acceso y venta de periódicos, así como la distribución de volantes y cualquier tipo de propaganda no autorizada.

CAPITULO DÉCIMO

DEL REJONEO Y LOS FORCADOS

ARTÍCULO 1346. - La suerte de rejones seguirá las formas y modalidades que se establecen en este Código, ya sea en la actuación de uno o más rejoneadores en una corrida o novillada o en la celebración de corridas exclusivamente con rejoneadores.

ARTÍCULO 1347. - La lidia se dividirá en tercios:

I. Rejones de castigo;
II. Banderillas; y
III. Rejones de muerte.

A cada toro podrán ponerle tres rejones de castigo, como máximo.

ARTÍCULO 1348. - Los rejoneadores no podrán clavar a cada toro más de tres rejones de castigo, y tres o cuatro farpas o pares de banderillas, a juicio del Juez de Plaza, el cual hará el cambio de tercio para que el caballista emplee los rejones de muerte, de los que necesariamente habrá de clavar dos, antes de echar pie a tierra. Si a los cinco minutos de hecho el cambio no hubiera muerto la res, se tocará el primer aviso y dos minutos después el segundo, en cuyo momento habrá de retirarse a echar pie a tierra, si hubiere de matarla, en cuyo cometido no empleará más de cinco minutos; pasado este tiempo se le dará el tercer aviso y será devuelta la res a los corrales.
Cuando la muerte corra a cargo del sobresaliente, éste contará con los cinco minutos mencionados para el rejoneador en el párrafo anterior, con los efectos subsecuentes.

ARTÍCULO 1349. - Las medidas de los instrumentos de rejones serán las siguientes:

I. Los rejones de castigo 1.70 metros en total llevarán lanza con cuchilla de 6 centímetros de largo, 15 centímetros, de cuchilla de doble filo, para novillos, 18 centímetros, de cuchilla para toros con un ancho de hoja de 25 mm;
II. La cuchilla del rejón tendrá en su parte superior una cruceta perpendicular a la cuchilla de 6 centímetros de largo y 7 milímetros de diámetro mayor;
III. Las banderillas serán de 80 centímetros de largo, con arpón de 7 centímetros y 16 milímetros de ancho; y
IV. Los rejones de muerte serán de 1.60 metros de largo, cuchilla de 10 centímetros, las hojas de doble filo, para los novillos; 60 centímetros y 65 centímetros para los toros y el ancho será de 25 milímetros.

ARTÍCULO 1350. - Los rejoneadores estarán obligados a presentar tantos caballos más uno como reses tengan que rejonear, sean éstas o no con puntas; si tuvieran las astas emboladas, un caballo para cada tres.

ARTÍCULO 1351. - Para cualquier suerte extra, el rejoneador deberá pedir expresamente, permiso al Juez de Plaza.

ARTÍCULO 1352. - Harán el toreo a caballo y las demostraciones ecuestres del lucimiento que deseen.
El tiempo máximo, que en este caso preciso, podrá actuar el o los caballistas, en cada toro, no podrá exceder de diez minutos, de la salida del toro.

ARTÍCULO 1353. - La autoridad señalará con un toque del clarín, el momento en el cual debe terminar la actuación del rejoneador, pero éste podrá solicitar el cambio de tercio si así lo desea, antes de tal orden, descubriéndose precisamente ante el Juez de Plaza.

ARTÍCULO 1354. - La cuadrilla de un rejoneador, constará de dos peones de brega y de un sobresaliente novillero. Cuando el rejoneador en una corrida mate dos toros, deberá incluir en su cuadrilla tres Banderilleros.

ARTÍCULO 1355. - Los peones de brega que asistan a los caballistas y forcados serán los mismos en cada toro para los de a caballo y para los pegadores, pero no podrán actuar estos mismos peones con otro caballista en la misma corrida.

ARTÍCULO 1356. - Podrán ser usados para ejecutar las suertes del rejoneo los atuendos de las usanzas: portuguesa, campera andaluza y charra mexicana, debiendo cumplir en todos los casos con señalamientos de este Código.

ARTÍCULO 1357. - Se respetará estrictamente el orden de alternativa, debiéndose confirmar en las plazas de primera categoría.

ARTÍCULO 1358. - Cuando sea un solo rejoneador: podrá actuar sin confirmación de alternativa. Podrá otorgar la alternativa un rejoneador a otro, que no la tenga, sólo si actúan a la misma usanza.

ARTÍCULO 1359. - Los grupos de forcados, deberán actuar como tales respetando la usanza portuguesa, tanto en el desarrollo del acto tauromáquico como en los trajes con los que se presenten; por ningún motivo podrá variarse su atuendo si anuncia el espectáculo a esta usanza.

ARTÍCULO 1360. - Los toros para forcados podrán estar sin puntas, embolados o cubrir los cuernos con fundas, lo cual decidirá “El Cabo” del acto al Municipio, en los programas se anunciará esta característica.

CAPITULO SEXTO

DE LAS SANCIONES EN MATERIA DE ESPECTÁCULOS TAURINOS

ARTICULO 1454. - Las infracciones que se cometan en materia de espectáculos taurinos el juez de plaza podrá imponer las sanciones previstas por este Código y adicionalmente se podrán aplicar las siguientes:

I. Suspensión hasta por el término de dos años;
II. Pérdida de cartel;
III. Pérdida de alternativa;
IV. Cancelación de Registro; y
V. Cancelación de licencia de funcionamiento.

ARTICULO 1455. - En materia de espectáculos taurinos se impondrán multas atendiendo a la gravedad de la falta, a la capacidad económica del infractor y a la reincidencia, si la hubiere en los siguientes términos:

I. A las empresas de cincuenta hasta cinco mil veces el salario mínimo;
II. A los matadores de cincuenta hasta mil veces el salario mínimo;
III. Al personal de cuadrilla de uno a cien veces el salario mínimo:
IV. A los espectadores de uno hasta cien veces el salario mínimo;
V. A los ganaderos de cincuenta hasta cinco mil veces el salario mínimo;

ARTICULO 1456. - En los casos de suspensión, cancelación de la licencia de funcionamiento de una empresa taurina, la Presidencia Municipal se abstendrá de autorizar la celebración de funciones o aprobación de programas, según el caso, si con ello dejarán de hacerse efectivas las sanciones que legalmente hubieran sido impuestas.

ARTICULO 1457. - Para efectos de la aplicación de sanciones, empresarios y ganaderos son solidariamente responsables de que las reses de lidia cumplan los requisitos establecidos en el libro octavo del presente Código.

TRANSITORIOS

ARTICULO PRIMERO. - El presente Código Municipal entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el Periódico Oficial del Estado.

ARTICULO SEGUNDO. - Se abroga el Bando Municipal y Reglamentos del Municipio de Aguascalientes, publicado en el Periódico Oficial del Estado el veinticuatro de septiembre de mil novecientos noventa y cinco y sus reformas.

ARTICULO NOVENO. - Se abrogan todos los Reglamentos Municipales que se encuentren vigentes a la fecha de aprobación del presente Código, así como todas las disposiciones Municipales que se le opongan.
Dado en el Salón de Sesiones de Cabildo del Honorable Ayuntamiento del Municipio de Aguascalientes, capital del Estado del mismo nombre, a los veintidós días del mes de octubre de mil novecientos noventa y ocho